La protesta de la “Caravana por la justicia y la dignidad» que aglutina a una veintena de pobladores de municipios de la región Izta-Popo y varias organizaciones civiles del estado de Puebla, vio frenada su inconformidad ante un Congreso local de puertas cerradas que desatendieron la petición de los campesinos por derogar la reforma al Artículo 12 de la Constitución.
La marcha que partió del Reloj del “Gallito”, con la representación de habitantes de Xoxtla, Tlaxcalancingo, Coronango, Juan C Bonilla, Cuautlancingo, y los integrantes del Movimiento en Defensa del Agua de Ocotepec, se aposto frente a la sede legislativa y al grito de, «Salgan ratas asquerosas, este no es un nido, es la casa del pueblo” condenaron la adjudicación del servicio del líquido a empresas privadas bajo el argumento de mejorar el suministro.
Los inconformes con la privatización del agua en los municipios acusaron la cerrazón de un Congreso local “servil” a los intereses del Ejecutivo Tony Gali amagando con reformar la protesta durante las sesiones legislativas hasta obtener la derogación de la Reforma que atenta el derecho universal del agua.
Los líderes de los municipios y organizaciones que durante una hora expusieron sus razones contra los procesos privatizadores –esquema impulsado por el exmandatario Rafael Moreno Valle para obtener recursos utilizando a las empresas concesionarias como si fueran una entidad financiera, para obtener dinero- a las puertas de la sede legislativa, coincidieron en señalar el peligro que representa la sobre explotación de mantos acuíferos para beneficiar a las trasnacionales ,previo convenio con los gobiernos locales y presidentes municipales quienes han percibido hasta dos millones de pesos por otorgar los permisos de sustracción del líquido.
Advirtieron que custodiaran los pozos y manantiales y defenderlos con “machetes, piedras y palos” ante cualquier amenaza que atente al derecho al agua.




