Amaga con romper el silencio. Se hace acompañar de su esposa y familiares cercanos con un sin fin de documentos acumulados en una carpeta cuya carátula reza: «Pruebas contra la corrupción, el abuso del poder y el saqueo en Puebla». Muestra su credencial de militante priísta, pero se resiste a destruirla «la voy a llevar cerca de mi corazón», dice el diputado -hoy independiente-, Alejandro Armenta Mier.
Esto luego de las constantes declaraciones mediáticas contra su dirigencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI , la omisión del Gobierno Federal y la » persecución» que a decir del propio ex priísta ha padecido por sus críticas.
Resalta su sinceridad y anuncia su salida del partido que le dio el poder consagrándolo en varios puestos de elección popular y en la dirigencia local del Tricolor, previo a su expulsión promovida por su ex coordinador de bancada en la Cámara Baja, César Camacho, ante el apoyo incondicional al proyecto de Nación del dirigente del Partido Movimiento Ciudadano de Regeneración Nacional (MORENA).
Alejandro Armenta recordó que desde su incorporación como legislador federal denunció la «barbarie, voracidad y depredación del gobierno panista de Rafael Moreno Valle» , y el 10 de septiembre de 2015 en el Congreso de la Unión interpuso un punto de acuerdo para investigar el robo de combustible en Puebla. “El Gobierno calló».
“A los actores que están detrás de todo esto, les digo: no les tengo miedo y SÍ, hoy VOY A ROMPER EL SILENCIO…»
Aunque su postura crítica hasta hoy ha sido sólo ventilada en los medios de comunicación, el aún priista Armenta Mier, resaltó que en las últimas semanas -además de lidiar con el silencio de la dirigencia nacional y su colusión con quienes han secuestrado al PAN en Puebla- fue víctima del allanamiento de su oficina en el Palacio Legislativo.
“Así es: los robos y allanamientos no solo suceden a los transeúntes en una calle oscura, sino también entre diputados en sus propias oficinas. Eso es vergonzoso”.
El legislador dijo que al inicio de las denuncias contra la corrupción y opacidad, su propio grupo político lo apartó de las discusiones legislativas excluyéndolo de la toma de decisiones fundiéndolo en un “frío curul”.
Adelantó que ante la condena del priismo nacional acusándolo de “traidor” descubrirá con pruebas los financiamientos de la campaña del 2012 y del 2016 que favorecieron a Rafael Moreno Valle y al actual gobernante Tony Gali.
“Por ello, esa cúpula coludida, prefirió expulsarme políticamente y suspender mis derechos partidistas antes que escuchar a un militante con 32 años de trayectoria y de vocación de servicio”.
Mencionó que desde las actuales cúpulas en el poder se le están fraguando delitos para intimidarlo y desprestigiarlo: “…Y sabiendo aún más de lo que es capaz el aparato represor de la cúpula DENUNCIÓ Y SEÑALÓ que hago responsable a César Camacho, Enrique Ochoa y a Rafael Moreno Valle con sus cómplices, de mi seguridad patrimonial y sobre todo de la seguridad de mi familia y de mi equipo de trabajo”-concluyó-.




