Frente a Casa Aguayo –donde se toman las decisiones de gobierno de José Antonio Gali– se montó una ofrenda para recordar a las mujeres asesinadas y en la que se exigió nuevamente que se active la Alerta de Violencia de Género.
Con flores de cempasúchil se marcó el número 88, pues representa la cifra de mujeres asesinadas en Puebla, según las organizaciones, pues la Fiscalía General del Estado a apenas reconoce a la mitad.
Zapatillas, ropa, cuerpos marcados, fotografías de las víctimas y veladoras adoraron el escenario en el que se concentró las frases #PueblaGritaBasta y #Niunamenos.




