Por Arturo Loyola González
Sin siquiera haber tomado posesión legal del cargo, el presidente electo y sus secuaces ya han provocado graves daños al país con sus irresponsables acciones de protagonismo enfermo: mayor devaluación del peso y, con ello, más aumento en el precio de la gasolina y más incremento de la deuda pública. En unos pocos días han atascado al país en un pantano de incertidumbre en el que la actividad económica del día a día encuentra semiparalizada. El presidente electo está haciendo lo mismo que antes criticó y lo que decía que no iba a hacer: las mismas mañas, las mismas traiciones y las mismas mentiras del viejo PRI.
Por todos lados han brotado como plaga los “pequeños amlos”, quienes ahora dicen que no son lo que siempre han sido y cuyas belicosas y ocurrentes actitudes, atentan contra la gobernabilidad, contra la estabilidad social, contra las vías de comunicación, y contra la libertad de tránsito. Los secuaces de morena, incluido el presidente electo, se atribuyen el derecho de no observar la ley y de interpretarla y modificarla a modo.
Puebla es víctima del caos y del desastre de morena, donde la vanidad y el protagonismo los lleva al exhibicionismo extremo; porque además de que han hecho del poder legislativo un circo, y un espacio para explayar su orfandad intelectual y las reprimidas frustraciones de su infantilismo político; por intervención del Presidente Electo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) les ha dado juego no resolviendo en definitiva que Martha Erika Alonso Hidalgo fue quien, de manera legal y legítima, ganó la elección a la gubernatura de nuestro estado.
Si prevalece el estado de derecho: la Sala Superior del TEPJF debe ratificar a Martha Erika Alonso Hidalgo, como la gobernadora que en unos días deberá entrar en funciones; pero si se impone el capricho y la arrogancia del Presidente Electo: entonces será eso por lo que falle, porque morena, como el viejo PRI, pretende instrumentar al Estado para el fraude y el robo de elecciones.
No obstante, sea cual sea la resolución de la Sala Superior, Puebla sabe que votó y que Martha Erika ganó la elección. Sí Andrés Manuel López Obrador, a través del TEPJF, nos arrebata el triunfo le estará propinando un aborto a la historia política y electoral del Puebla y será un pésimo inicio de su mandato presidencial.
C.P. Arturo Loyola González
Consejero Nacional del PRD




