Amenazadas, golpeadas, humilladas y ahora víctimas del cobro de piso son las características principales que padecen una gran mayoría de trabajadoras sexuales en la conflictiva zona de la 14, uno de los lugares bravos del centro der la capital poblana gobernada por la morenista Claudia Rivera Vivanco.
Las integrantes de la Asociación Civil “ Unificación de Sexoservidoras de Puebla” aún recuerdan con nitidez la última agresión física que sufrió una “compañera” que se negó a pagar de la cuota de 200 pesos a la “ madrota” que domina la calle; para poder laborar en la esquina donde hace 16 años le sirve de sustento para su familia-
“A la compañera la golpearon, la insultaron, primero cobraban 50 pesos, subió a 100 y a las chicas nuevas les cobra 200 para dejarlas trabajar, nosotros necesitamos trabajar, con lo que ganamos les damos de comer a nuestros hijos y la señora nos quiere que le paguemos piso”.
Las adheridas a la Asociación Civil –cuya finalidad es la de otorgar a sus agremiadas, asesoría legal, apoyos económicos en casos de enfermedad y ayuda terapéutica- señalan que las extorciones se incrementaron debido al aumento de mujeres que desempeñan el oficio más antiguo “nosotros calculamos que al día de hoy hay unas 800 sexoservidoras laborando en las principales calles del Centro Histórico; de las 450 que había antes de que entrara al gobierno Claudia Rivera”- señalo el abogado de la Unificación, Hilario Gallegos-.
Las afectadas condenaron la indiferencia de las autoridades municipales para crear una “zona de tolerancia” lo que les daría el reconocimiento como trabajadoras sexuales y evitarían el cobro de piso, la trata de personas, peleas callejeras.
El grupo de mujeres piden se quite el estigma social y la clandestinidad de este trabajo; así como se emprendan acciones contundentes contra los tratantes y sus cómplices y no se criminalice a quienes se dedican por su voluntad al trabajo sexual.




