Dos empresas «patito» emitieron el diagnóstico para derribar el Hospital General Regional número 36 del IMSS, mejor conocido como “San Alejandro”, que podría representar incrementar un costo de 160% que en caso de una restauración.
La aseveración proviene del ingeniero especialista e integrante la Cooperativa de Servicios relacionados con la Infraestructura Física, Raúl Carpinteyro, quien acusó que el dictamen estuvo a cargo de compañías ilegales.
“Entonces en el dictamen que se emitió, de dos empresas, una que se dedica a hacer trámites ante el Ayuntamiento de estudios ambientales -de algo que no tiene nada que ver con estructuras- y otra que se dedica a vender productos al Politécnico, es decir, empresas patito, son las que emitieron el dictamen para demolerlo”, acusó.
La cooperativa, explicó, hizo un análisis a las conclusiones del “Estudio de las condiciones de seguridad, daño y estabilidad estructural”, que les proporcionó el IMSS en la invitación cuando participaron como DRO por los daños causados por el sismo de septiembre de 2017.
Por eso señaló que “es una estupidez que se decida la demolición” y hasta concluyera que hay desplomes. No obstante, dijo que existen inclinaciones que pueden mejorarse con tecnología y que se hacen en otras partes del país y mundo.
“Todos los cuerpos del Hospital son susceptibles de adecuarse a las normas de seguridad estructural vigentes y que, por lo tanto, no debe demolerse el hospital de San Alejandro”.
Raúl Carpinteyro y Vera dio a conocer que la restauración costaría 674 millones 381 pesos cuando está presupuestado en más de mil 99 millones de pesos, que es 160 por ciento más.




