spot_imgspot_img

El globo amarillo

Con una sonrisa genuina de dientes de leche, una niña réplica la felicidad del globo amarillo flotante que alguien le regaló a su paso y que animará durante algunas horas su jornada laboral en la calles de Puebla.
El Día del Niño es diferente para todos, algunos tendrán grandes convivios en sus escuelas y serán consentidos por su familia. Pero el 60 por ciento de los infantes paseará en las calles con la esperanza de obtener unos pesos para comer o cenar.
Aunque los gobiernos estatales y municipales se comprometen en cada proceso electoral a combatir la pobreza y la explotación infantil, miles de niños salen todos los días a trabajar en las calles y con suerte, regresar con algún juguete el 30 de abril.
Así lo refleja el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) en el estado de Puebla, cuando en 2020 se contabilizaron a 1, 425 700 niños, niñas y adolescentes en situación de pobreza, es decir, no cuentan con recursos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas.
Cientos de familias y políticos saldrán a las calles este sábado como cada año a “regalar sonrisas”, llevarán juguetes y dulces, sin advertir que esa solo es una felicidad efímera que durará un par de horas mientras el globo tenga helio o los juguetes batería.
Regalar sonrisas debería ser regalar una oportunidad de estudiar, de contar con una vivienda y ropa digna, una verdadera oportunidad para vivir tener una infancia plena.

spot_imgspot_img

Artículos relacionados

spot_img

Redes sociales

890FansMe gusta
1,817SeguidoresSeguir
89SuscriptoresSuscribirte

Últimos artículos