Es una casa marcada con el número 2211 de la 36 norte en cuya placa resalta un automóvil de la época de los gansters y pertenece a la familia Sánchez- Animas, célebres personajes que por décadas se han dedicado a negocios poco transparentes; los vecinos de la calle «aseguran » que «ahí» se vende droga , y mucho antes era refugio de «ladrones»
La casona es de dos pisos ; uno se ellos en obra negra pero, habitada ; la fachada muestra su reciente «manita de gato», un nicho custodia la entrada principal del inmueble en cuyo interior del altar se aprecia una imagen religiosa debidamente cuidaba y encapsulada » irónicamente » para qué no sea robada».
La paz espiritual del «niño dios» fue abruptamente interrumpida en la madrugada cuando sujetos fuertemente armados llegaron a la vivienda de los Sánchez – Animas y rafaguearon el predio y una camioneta con placas de Morelos y dejado un mensaje siciliano sobre una cartulina.
Uno ,dos tres…casi veinte disparos se pudieron ver en la pared ,las ventanas ,puertas y la Vans ; algunos casquillos quedaron en el asfalto ; se dice que «no» hubo víctimas pero, sí, la huella de la lucha por el territorio .
Las constantes balaceras se vuelven una normalidad en la zona ; así lo refieren los lugareños; » sobre todo los fines de semana» , aseguran que salir a las calles muy noche ya es » peligroso «.
En la calle de la 36 norte se percibe el miedo; casi nadie transita por ella a pesar de ser de día y de tener una institución educativa a unos cuantos metros , algunas familias salen de sus casas con maletas e hijos apresurado el paso para no ser cuestionados ;huyendo de la zona en conflicto.
A unas cuantas calles de la casa balanceada se localiza la propiedad del «grillo» dueño y amo de la zona de xonaca ,mercado morelos y colonias aledañas y a tres calles de la fachada agujereada un módulo de policía municipal abandonado por indicación el alcalde panista Eduardo Rivera Perez.
Luego de recoger la manta con el narcomensaje , policías municipales abandonaron el lugar dejando a los propietarios del inmueble realizar sus actividades cotidianas ; entrando y saliendo cómo sí no » hubiera pasado nada «.




