Columnistas
18 noviembre 2014

SIN LÍMITES Por Raúl Torres Salmerón

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by García R - 0 Comments
SIN LÍMITES  Por Raúl Torres Salmerón

¿Orden o caos para México?
Un interesante artículo titulado ¿Orden o caos en México? escrito por el profesor e investigador del Colegio de Filosofía de la BUAP, José Antonio Robledo y Meza, enviado a este espacio por correo electrónico, describe las opciones del México que vivimos hoy.

Por su interés y profundidad, a continuación el artículo:
Si por Soberanía popular entendemos el principio teórico en el que se basan todas las concepciones de la democracia y aquella es la fuente de todo poder y autoridad, entonces afirmo que la pérdida de soberanía popular en México es un hecho.
Como doctrina política moderna la soberanía popular indica que son los integrantes de un pueblo -unidad histórica de costumbres y hábitos de vida en común- quienes acuerdan formar un Estado para gobernarse mejor en forma soberana (sin otro poder por encima de él). Y si el pueblo constituye el Estado, entonces es a él a quien corresponde controlarlo y cambiarlo si lo cree conveniente. En esta concepción el pueblo no debe nada a sus gobernantes, que son servidores, escribientes o mensajeros de la voluntad popular.

Ahora bien, ¿qué lugar ocupan las minorías, los expertos y las élites en el concepto de pueblo? En otras palabras ¿qué lugar ocupa el disenso dentro del consenso?
Asumamos que hoy día es común aceptar que en México priva el caos. ¿Qué significa esto? Esta percepción de caos nos permite seguir afirmando que la organización del Estado es tal que el poder se asiente sobre el consentimiento del pueblo y éste determina la acción del Estado ¿En verdad vivimos bajo el incondicionado imperio de la Ley? ¿Hay autoridades reconocidas como legítimas por la población?

Acaso ¿el contrato político se habrá perdido en un bazar de antigüedades? ¿Los poderes ejecutivo, legislativo y judicial andarán de parranda? ¿Hay alguna duda de que los hechos recientes nos muestran un México sin autoridades? ¿La calidad de las elecciones de representantes son congruentes con los principios de la teoría de la Soberanía popular? ¿Qué hay con la actuación de la Comisión de Derechos Humanos?

Ahora bien, si no es el principio de la soberanía popular, entonces ¿cuál es el principio sobre el cual se asienta el poder del Estado mexicano? ¿Lo que priva es algo distinto a un sistema democrático? ¿En qué tipo de sistema vivimos en los hechos? ¿A quién beneficia el actual estado de cosas y, por lo tanto, quienes pierden? ¿Son los intereses de las élites quienes han sustituido, en los hechos, la Soberanía popular? Para restaurar su soberanía ¿es necesario que el pueblo, ejerciendo su derecho de resistencia, actúe fuera del derecho para restablecerla?

Para describir, explicar, comprender el proceso de deterioro de la soberanía popular e intentar formular el problema que nos lleve a superar el caos existente hace necesario un esfuerzo colectivo –político- para responder cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué nos encontramos en semejante situación.

No se trata de enlistar hechos aislados solamente -aunque éstos son pistas que hay que considerar-, sino construir una perspectiva que nos permita problematizar para buscar soluciones. ¿Quiénes han negociado con los poderes del crimen organizado de México? ¿Será posible detener el avance del crimen organizado? ¿Cuándo? ¿Será posible dar escuela o empleo a los mexicanos de entre 15 y 30 años? ¿Cuándo? ¿Será posible incrementar la calidad de vida de los mexicanos sin mercado laboral? ¿Cuándo?

Aunque los hechos en sí sean indiscutibles —hay división tripartita en la votación de 2012, hay rechazados en las escuelas, ha crecido el desempleo, hay un resultado sangriento como resultado de la guerra contra el crimen organizado—, queremos saber cómo han ocurrido. ¿Cuál son las causas? ¿Quiénes han intervenido? ¿Por qué lo han hecho? ¿Cuándo, dónde, con qué medios? Necesitamos los detalles, precisiones circunstanciales de persona, lugar, tiempo, modo y causa, sin las cuales nos sentimos incapacitados para conjeturar. Necesitamos acopiar información de por qué medios, en qué lugar, en qué día, a qué hora, cómo y a propósito de qué decidieron. Cada una de las preguntas reclaman información circunstancial. Quién, cuándo, dónde, cómo, con qué medios y por qué, suscitan una cuestión.

Por ejemplo. Cabe estar de acuerdo en los hechos (Abarca llegó a la presidencia municipal de Iguala), pero no en las circunstancias (no es cierto que ocurriera como se dice: no es cierto que fueran los “Chuchos” los que lo avalarán, no es cierto que se tratara de un acuerdo cupular del PRD, no es cierto que el presidente del partido estuviera informado). Sin salir de las causas caben muy diversas discrepancias: fue un acuerdo entre políticos y el crimen organizado, un error de apreciación, etc. Lo que debemos analizar no es si Abarca llegó mediante un acuerdo entre el crimen organizado-sistema político, lo que no está claro es quienes establecieron ese acuerdo.

Este es solo un ejemplo de lo que debemos intentar. Algo mucho más complejo. Debemos preguntarnos por cuál es la ley de estabilidad del Estado mexicano y cuál la ley de variabilidad. Cuándo menciono la ley de estabilidad me estoy refiriendo a los elementos que hoy día dan coherencia y estructuración sistemática al Estado mexicano dentro del concierto de Estados nacionales. Hablar de la ley de variabilidad me estoy refiriendo a los elementos que nos están anunciando la llegada de otro orden distinto. ¿Qué es aquello que permite la conservación y estabilización del Estado mexicano? ¿Qué es aquello que nos está obligando a la superación y trasformación del orden vigente?

Se convierte en habitual escuchar o leer que México vive en el caos. Si esto es así, entonces debemos preguntarnos sobre qué debe emerger para superar la caída. También es necesario establecer una dirección (ética) para dejar este vaivén sin dirección alguna. Si los mexicanos hemos construido nuestro propio caos ¿qué puede regresarnos al orden?

Si el caos se identifica con desorientación, entonces es necesario construir un método que permita organizarnos a los mexicanos de manera distinta a la condición actual. Para ello es necesario discutir y establecer acuerdos en torno a una idea de finalidad (ética) que incluya una propuesta de acción inteligente (política). Se trata de construir un camino a partir del caos existente que nos conduzca a una sociedad con mejores relaciones económicas, políticas y culturales.
Hasta aquí el interesante texto que mueve a una reflexión profunda. Seguiremos en el tema.

GRAN MOVILIZACIÓN DE ANTORCHA
En una impresionante demostración de fuerza, a lo largo de este con motivo de celebrar los 40 años de la fundación del Movimiento Antorchista Nacional, reunió a 950 mil mexicanos en distintos puntos del territorio nacional.

El último evento de este año reunió a 160 mil antorchistas en un evento encabezado por el dirigente nacional, el poblano Aquiles Córdova Morán, el pasado domingo 16 de noviembre, en el Estadio Azteca de la ciudad de México.

El discurso de Córdova Morán se centró en la urgencia de repartir equitativamente la riqueza para, de esta forma, detener la pobreza creciente en México que provoca hambre, enfermedades y desamparo en millones de seres humanos, situación que es fruto de políticas deliberadas para fomentar la riqueza en pocas manos, que no se van a acabar espontáneamente sino con una acción coordinada y masiva que logre un reparto equitativo de la riqueza que genera el trabajo colectivo.

La aplicación de la Constitución en este país es primordial para garantizar una mejor distribución de la riqueza, pues ahí están escritos los derechos de los mexicanos, mismos que ahora se violan.

Córdova Morán hizo un llamado a que los millones de mexicanos pobres se organicen con Antorcha y ganen el poder de una forma democrática y pacífica, pues sólo una gran fuerza social organizada con propósitos distintos al enriquecimiento de unos cuantos terminará con la pobreza.
En el cierre de los festejos por el 40 Aniversario del Antorchismo, los miles de asistentes presenciaron un programa cultural con cuadros del folclor chino, así como canto y música, a cargo de los grupos culturales del Movimiento Antorchista.

PRESION A GRANJAS CARROLL

Un grupo político de la región de Cuyoaco, ha empezado a presionar a la empresa Granjas Carroll de México para que compre más cebada porque en la Central de Malta no les compraron el producto por mala calidad y ahora quieren que a fuerza se les compre.
Granjas Carroll de México (GCM), ha mantenido su convenio de agricultura por contrato con los productores de cebada de la zona de Cuyoaco por 4 años consecutivos 58 mil toneladas de cebada por lo que ha generado una derrama económica por más de 220 millones de pesos para los campesinos poblanos, informó el Director de Relaciones Públicas, Tito Tablada Cortés.

Desde 2011 la empresa con la intervención del gobernador Rafael Moreno Valle, firmó un acuerdo de Agricultura por Contrato mediante la cual los productores de cebada de Cuyoaco venderían a GCM su producto mediante el acopio local.

Asimismo, los granos que se adquieren para la alimentación de los porcinos deben cumplir con parámetros de calidad que se exigen a todos los proveedores, situación que ha sido aceptada por los productores poblanos, desde la firma del acuerdo.

Tablada Cortés refirió que es necesario aclarar que este año, gracias a las lluvias se tuvo una buena cosecha, sin embargo, el exceso de humedad hizo que la cebada se les germinara a un número importante de productores, razón por la cual Impulsora Agrícola (que compra para la Central de Malta) no se las recibió y esos productores buscan que Granjas Carroll les compre su cosecha. Hay sobreoferta, señaló.

Granjas Carroll mantiene el compromiso de, como dice su lema, ‘Alimentar a nuestro México’ con carne de cerdo de calidad y es por eso que los insumos deben tener ese mismo control de calidad.

Incluso, a fin de incrementar sus compras de grano en el Estado de Puebla, para 2015 GCM espera abrir su programa de Agricultura por Contrato a trigo y maíz, dijo finalmente Tablada Cortés.

En fin, como dicen las coplas:
La vida del hombre pobre,
¡qué vida tan lamentable!
Cuando espera alguna dicha,
al revés siempre le sale.


Cuando el pobre se enamora,
viene el rico y le atraviesa,
y el pobre queda diciendo:
¡Ay, Dios mío, qué pobreza!
[email protected]

García R

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