Ya el Papa Francisco en uno de los discursos más duros de su mandato acusaba la corrupción como “la gangrena de un pueblo”; sin embargo, tal mensaje emitido por la primera Jerarquía católica no pareció tener eco en la Arquidiócesis poblana y medio centenar de pobladores de la región de Ixtacamaxtitlan y el noveno barrio de San Andrés Cholula que denunciaban a las puertas de la Mitra los más escandalosos casos de corrupción de los padres Victorino Sánchez y José Luis Ramírez.
Prelados de la sede del arzobispo, Víctor Sánchez Espinoza –ausente ante las denuncias de la perversión sacerdotal- hacían mutis a los señalamientos de “fuera ratero, fuera Victoriano” de los indígenas de la Sierra Norte que emplearon hasta cuatro horas de camino para darse cita en las oficinas centrales del jerarca de la grey católica poblana.
Víctor Sánchez quien se ha caracterizado por no hacer críticas al sistema gubernamental panista, ante los casos de corrupción de los políticos, no atendió a los pobladores que denunciaron desde malversación de recursos hasta actos discriminatorios contra los fieles de pueblos originarios.
Los creyentes de fe católica se plantaron fuera de la sede oficial del líder de esta religión para gritar que sacaran a los “cochinos” y “rateros” de los templos donde han pedido, sacar a imágenes religiosas para procesiones y la construcción de la Casa del Peregrino.
Los pobladores de Texocuixpan del municipio de Ixtacamaxtitlán denunciaron que se quedó con el recurso que sería destinado para la construcción de la Casa del Peregrino, una obra que se proyectó desde hace 29 años.
Mientras, los vecinos de San Miguel La Rosa acusaron que José Luís Ramírez se opone a las costumbres heredadas por sus ancestros de bajar a la virgen de Los Remedios bajo el argumento de que “esas son costumbres de indios ignorantes”.




