Para el representante de los católicos poblanos, Víctor Sánchez Espinosa, las acusaciones de corrupción, la opacidad en el manejo de los recursos de los feligreses para la construcción de Santuarios o las amenazas de muerte provenidas de prelados en sus jurisdicciónes; son sólo denuncias de pequeños grupos “violentos» que intentan apodarse de la administración de los templos .
“Son pequeños grupos violentos que vinieron a gritar a la Curia Arzobispal, con intereses particulares y hasta económicos”.
Ya el primer prelado de la jerarquía poblana –Sánchez Espinosa- dijo en su postura oficial que la minoría de inconformes con el actuar de los ministros de “dios” -ante las reiteradas denuncias de corrupción y maltrato a los católicos- que la remoción de estos sacerdotes no está a discusión, luego del respaldo –a decir del mismo jefe de la grey católica en Puebla- que habitantes de la zona dieron a los de la sotana larga.
El vicario local minimizo que el pequeño grupo de pobladores de Texocuixpan perteneciente al municipio de Ixtacamaxtitlan y el octavo barrio de San Andrés Cholula representen a la mayoría de los católicos en esas jurisdicciones y advirtió que serán los propios oriundos quienes defiendan a los “templos y párrocos”, implicados.




