Ante el amago de tomar las calles por informales, el ayuntamiento de Puebla blindo el Zócalo y Palacio Municipal, con un fuerte operativo de grupos anti motines.
En el segundo día de bloque de parte de la misma administración municipal impidiendo el acceso al primer cuadro de la ciudad y luego de que se impidió la instalación de ambulantes apenas 24 horas después de la venta del “Buen Fin”, la plaza principal poblana amaneció resguardada por un centenar de elementos diestros a la disolución de manifestaciones, ante la amenaza de grupos de vendedores ambulantes respaldados por la organización Antorcha Comercial.
Así por segundo día consecutivo, calles del Centro Histórico de la ciudad de Puebla se mantuvieron libres de ambulantes.
El objetivo es recuperar de manera sostenida los espacios públicos, restablecer el orden y la seguridad en el primer cuadro de la ciudad, con respeto a la legalidad y a los derechos humanos.




